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Donde el Movimiento Nos Encuentra - Circo inclusivo en un Contexto de Grupo Terapéutico

Escrito por Jael Rodriguez, fundadora de Hula Hoop Integral.

Hula Hoop Integral es un proyecto pedagógico y artístico nacido en Latinoamérica que explora el aro como herramienta de aprendizaje, expresión y transformación social. Su enfoque combina el juego, el movimiento y la inclusión, ofreciendo experiencias accesibles para personas de todas las edades y orígenes. A través de formaciones, talleres y acciones comunitarias, el proyecto fomenta redes colaborativas y metodologías sensibles centradas en el cuerpo, la creatividad y la diversidad.

Europa del Este, 2023

Circo inclusivo en un Contexto de Grupo Terapéutico

Durante el segundo semestre de 2023, como parte de una gira pedagógica por Europa, fui invitada por colegas del ámbito del circo social a participar en un espacio terapéutico para jóvenes neurodivergentes de entre 8 y 15 años. El centro, ubicado en Europa del Este, estaba compuesto por un equipo interdisciplinario de educadores, psicólogos y terapeutas de movimiento que llevaban a cabo sesiones individuales y grupales para niños y adolescentes con diversas necesidades de apoyo.

En ese momento, yo llevaba tiempo facilitando talleres en varios países europeos, incluyendo escuelas, centros de día y entornos creativos, con un enfoque en Malabares e Inclusión en la Práctica con Aro. Esta metodología promueve el desarrollo motor, sensorial y social a través de un enfoque lúdico, expresivo y accesible. Proporciona herramientas y técnicas de manipulación de objetos que se adaptan al individuo y al contexto.

En este caso, me uní como facilitadora externa para apoyar un proceso en curso, ofreciendo una serie de sesiones semanales codirigidas con el equipo local.


Marco del Proceso

Las sesiones se realizaban en una sala espaciosa con suelo acolchado y acceso a materiales como colchonetas, cuerdas, pelotas, pañuelos y aros. Cada sesión duraba una hora y el grupo estaba compuesto por cinco jóvenes participantes y tres facilitadores adultos. Algunos de los jóvenes también asistían a sesiones individuales antes o después de la actividad grupal.

El espacio se preparó cuidadosamente para favorecer la regulación sensorial, la interacción respetuosa y la autonomía de cada participante. Las dinámicas propuestas incluían circuitos de movimiento, juegos de coordinación, ejercicios con objetos y momentos de observación compartida, todo ello impulsado por la exploración más que por la performance.


Objetivos y Metodología

El objetivo general del proceso era apoyar el desarrollo motor, cognitivo y social a través del juego con elementos circenses. Más específicamente, buscábamos:

  • Estimular la coordinación visomotora y la conciencia corporal.
  • Fomentar la interacción entre pares en un entorno seguro y de apoyo.
  • Promover experiencias positivas, alegres de movimiento y autoexpresión.

El Hula Hoop Integral permitió adaptar cada actividad a los ritmos y necesidades del grupo, combinando estructura con flexibilidad. El objetivo no era realizar una "técnica correcta", sino ofrecer experiencias significativas a través de la repetición, la percepción espacial, el flujo rítmico y la interacción creativa.


Dinámicas y Estructura de las Sesiones

Cada sesión seguía una estructura consistente de tres partes:
1. Bienvenida y calentamiento sensorial: respiración, activación suave y juegos rítmicos sencillos.
2. Exploración guiada con objetos: circuitos de movimiento, juegos en pareja, intercambios o actividades de lanzamiento, según el día.
3. Cierre y despedida: relajación, observación o expresión libre.

Algunos ejemplos de actividades incluían:
* Pasar pañuelos en parejas.
* Caminatas sincronizadas con aros colocados en diferentes partes del cuerpo.
* Circuitos de movimiento que implicaban equilibrio, saltos y manipulación de objetos.
* Improvisaciones grupales en las que cada persona proponía un movimiento para ser replicado o transformado.

Cada sesión contaba con el apoyo de al menos otros dos adultos además de mí, lo que garantizaba una atención personalizada y un anclaje emocional para el grupo.


Cambios Observados

A lo largo del proceso, observamos progresos significativos en varias áreas:

  • Habilidades motoras: mejora del equilibrio, la coordinación bilateral y la confianza en la manipulación.
  • Participación social: aumento de interacciones espontáneas, atención compartida y acciones cooperativas que inicialmente eran escasas o inexistentes.
  • Capacidad expresiva: disfrute visible, propuestas de juego independientes y una creciente apertura a las actividades compartidas.

Uno de los aspectos más valiosos de la experiencia fue mantener un entorno grupal en el que cada participante pudiera sentirse incluido, sin presiones, sin juicios y con suficiente apoyo emocional para explorar desde un lugar de curiosidad y placer.


Desafíos y Aprendizajes

El proceso no estuvo exento de desafíos. Algunas sesiones se vieron afectadas por la fatiga o la desregulación emocional de los participantes, lo que requirió ajustes sobre la marcha para reducir la estimulación o simplificar la actividad. La comunicación entre los facilitadores también presentó obstáculos debido a las diferencias lingüísticas, lo que nos animó a depender más de las señales visuales, los gestos y la presencia relacional.

Una de las lecciones más significativas fue reconocer la importancia del ritmo interno del grupo y cómo cada persona aporta algo esencial a través de su forma única de ser. También reafirmé el valor de facilitar sin imponer, permitiendo que las respuestas surgieran de la propia relación en lugar de la instrucción.


Conclusión

Esta experiencia confirmó el potencial de los Espacios de Circo Inclusivo como herramienta para tender puentes entre el cuerpo, la emoción y la conexión. Sin necesidad de verbalización constante ni de objetivos estandarizados, el grupo experimentó momentos genuinos de descubrimiento, coordinación, expresión y pertenencia.

Al cultivar un lenguaje de movimiento compartido e invitar a la participación sin presiones ni jerarquías, el grupo se convirtió en un espacio donde la alegría, el enfoque y la conexión pudieron echar raíces, ofreciendo un apoyo significativo tanto para el desarrollo individual como para el bienestar colectivo.