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Tejiendo Rutinas en Confinamiento – Un Taller Online de Hula Hoop (2021)

Escrito por Jael Rodríguez, fundadora de Hula Hoop Integral.

Perfil de las Participantes

Esta experiencia tuvo lugar durante el confinamiento global de 2021. El taller se impartió en línea y estuvo dirigido a un grupo de diez mujeres autoidentificadas de entre 20 y 46 años. Algunas eran practicantes independientes, mientras que otras pertenecían a instituciones educativas o artísticas. El hilo conductor fue la necesidad compartida de reconectar con el movimiento, el juego y la creación en un momento marcado por el aislamiento.

Contexto e Intención

Las clases fueron facilitadas por Jael Rodríguez dentro del marco de las metodologías Hula Hoop Integral y Malabarismo Funcional. En ese momento, estas prácticas ya se estaban compartiendo y explorando en diferentes territorios, y su adaptabilidad a contextos digitales formaba parte del proceso de aprendizaje.

La intención no era solo aprender nuevas habilidades, sino abordar el lenguaje técnico a través de la conciencia corporal, la accesibilidad y la experimentación. El proceso invitó a cada participante a explorar la composición desde un espacio de autonomía y sensibilidad colectiva, reconectando con el cuerpo a través del juego durante el confinamiento.

Objetivos

  • Ofrecer herramientas lúdicas y pedagógicas para la composición de movimiento con hula hoops.
  • Compartir los fundamentos conceptuales y prácticos del Malabarismo Funcional adaptados al contexto digital.
  • Construir un tiempo y espacio compartido para el movimiento, la imaginación y la creación desde casa.

Estructura y Herramientas

Las sesiones se realizaron por videoconferencia. La diversidad de espacios domésticos y las condiciones de internet requirieron un enfoque flexible y mucha creatividad. Las participantes utilizaron los materiales que tenían a mano: hula hoops, pelotas, pañuelos, aros, calcetines o frutas.

El propio espacio virtual se convirtió en parte del proceso, con pausas, improvisaciones y adaptaciones que enriquecieron la dinámica. No hubo asistente en las sesiones, pero se ofreció apoyo continuo a través de chat grupal y correo electrónico. Se acompañó de cerca al grupo en sus procesos, fomentando el intercambio y la retroalimentación entre pares.

Cada sesión siguió una estructura consistente:
* Calentamiento y regulación mediante respiración, ritmo y mapeo corporal.
* Exploración sensorial y técnica con hula hoops y/u objetos domésticos.
* Tarea creativa o desafío compositivo.
* Compartir y reflexión grupal (cuando el ancho de banda y el tiempo lo permitían).

Adaptaciones Pedagógicas

Algunos de los principios del Malabarismo Funcional adaptados al formato online y de hula hoop incluyeron:

  • El Modelo de Aprendizaje de Cinco Pasos, comenzando con tres elementos simultáneamente en lugar de añadir uno a uno.
  • La sustitución del malabarismo de lanzamiento por variaciones de contacto, como rodar o deslizar sobre el cuerpo o el suelo.
  • El uso del suelo como plataforma clave para desarrollar la consistencia de los patrones.
  • El diseño de mapas de secuenciación espacial, que permitían a las participantes interactuar con estructuras fijas similares al Juggle Board utilizando múltiples aros en lugar de pelotas.
  • La conciencia del encuadre de la cámara como parte de la composición, fomentando la percepción espacial y la orientación.

Resultados e Impacto

Se logró el objetivo inicial de facilitar un espacio de aprendizaje ameno y expresivo. Más allá de eso, varias participantes que nunca habían utilizado más de uno o dos objetos a la vez reportaron avances significativos con patrones de múltiples objetos. Muchas lograron replicar elementos de la metodología en sus propias prácticas docentes o artísticas.

La capacidad creativa del grupo convirtió las limitaciones en posibilidades. Esto reveló no solo la flexibilidad del Malabarismo Funcional, sino también la riqueza del hula hoop como vehículo de inclusión y composición corporal.

Las participantes desarrollaron:
* Mayor capacidad para explorar composiciones con múltiples objetos.
* Un sentido de conexión y creatividad colectiva, incluso en formato virtual.
* Confianza para integrar nuevos enfoques en su propio trabajo educativo o performativo.

Desafíos y Desviaciones Creativas

Conexiones a internet inestables, espacio físico limitado e improvisación con objetos no tradicionales fueron comunes. Pero estas desviaciones, lejos de ser un problema, fortalecieron la confianza y la flexibilidad colectiva, convirtiendo cada obstáculo en parte del camino.

A veces, la falta de materiales llevaba a la improvisación. Una fruta o una almohada podían sustituir a un aro. Un niño pequeño interrumpiendo la clase se convertía en una oportunidad para la risa y la unión grupal. Estos momentos de presencia relacional y espontaneidad ayudaron a profundizar el proceso.

Reflexión Final

Uno de los aspectos más significativos de esta experiencia fue la posibilidad de construir un tiempo compartido, donde el cuerpo, incluso a distancia, se convirtió en un puente de conexión. La pantalla no fue solo una limitación; fue también un escenario para la escucha y la observación mutua.

“Nunca pensé que podría hacer malabares con más de dos aros. Ahora no solo lo hago, sino que se lo enseño a mis alumnos.”
— Comentarios de una participante.

Este estudio de caso reafirma la capacidad de la pedagogía circense inclusiva para adaptarse a nuevos formatos manteniendo su intención principal: crear entornos de aprendizaje sensibles, alegres y significativos, incluso bajo restricciones.